EJERCICIO 1
Si voy a casa de mi amiga a merendar es por ver a su padre.
Nada más llegar me coge por los hombros y me da dos besos. Su melena castaña de
marinero roza mi piel al mismo tiempo que su aliento a tabaco me emborracha. Yo,
ahí, cierro los ojos y fantaseo unos segundos. Luego se incorpora. Desde su
prominente altura me mira con sus ojos verdes, brillantes y frescos,
como gominolas de menta recién chupadas, y dice mi nombre: Sara. Su voz de
trueno queda atrapada en mis oídos el resto del día.
Entonces, me ofrece su mano. Apoyo mi palma y él la envuelve
con sus enormes dedos hasta hacerla desparecer. Podría apretar hasta partírmela,
pero no lo hace, igual que un oso cuida por no aplastar a sus crías. Me lleva
hasta la cocina. ¿Leche?, me pregunta. Yo le digo que sí. Sí a todo.
Le diría que sí incluso a aquello que ni él me pregunta pero que yo sé que
piensa.
EJERCICIO 2
Paquita se miraba en el espejo cada mañana antes de salir a
la calle. Sonreía mostrando unos dientes mutilados y amarillentos, dispuestos
sin ningún orden. Eran como palomitas de maíz caramelizadas que hubiesen
estallado en el interior de su boca quedando pegadas aleatoriamente. Su pelo,
engominado con su propia grasa, caía sobre su frente como un helecho sediento.
Cogió las tijeras y se cortó la greña de filamentos negros
que, como el biso de un mejillón, colgaba de su verruga carnosa. Pellizcó un
par de espinillas de su nariz extrayendo el sebo bilioso. Se dio cuenta de que
el calor estaba empezando a derretir la gruesa capa de maquillaje que se desprendía
de su cara y se deslizaba cuello abajo como un alud de arenisca. Cogió un
pedazo de papel del suelo y recolocó la porción de pintura reseca.
Abrió la puerta de la calle. A cada paso que daba se oía chasquear
su cadera haciendo que su cuerpo escorara como una balandra a la deriva. Se
puso las gafas y se sentó en el viejo banco frente al portal de su casa. Sacó
su libreta, anotó la fecha de ese día y comenzó a marcar palitos por cada
hombre que pasaba con el que se acostaría esa misma noche.
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