Te veo en la penumbra de la habitación y me acerco en silencio procurando no despertarte. Pareces una muñeca consumida y rota, vestida con un camisón blanco que apenas esconde una delgadez extrema. Me siento a un lado de la cama y te acaricio el pelo, quizás para consolarte ó quizás para limpiar mi conciencia. He cruzado un océano para verte y poder abrazarte, pero ahora me da miedo estrecharte entre mis brazos y que tus frágiles huesos se quiebren. Después de todo, puede que ni siquiera ya me escuches. Recojo tu mano casi fría entre las mías y noto como intentas apretarla suavemente, entonces te susurro al oido mil disculpas. Oigo en mi cabeza un leve murmullo que no entiendo. Alguien me sujeta de la mano y yo la aprieto intentando aliviar una punzada de dolor en mis entrañas. Siento un aliento conocido y lejano a un tiempo y el calor de un cuerpo junto al mío. Se quién eres. Cuánto tiempo he alargando los días y las noches, para poder despedirme de ti. Y ahora , ya sin voz, no puedo decirte que a pesar de todo lo hiciste te perdono y aún sigo queriéndote. ¿Y tú aún me amas?
miércoles, 20 de noviembre de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Textos para lectura previa de cara a la última clase
TRANSIRAK MR.PERFUMME ¿Quién podría amar a una medio máquina? ¿Quién sería capaz de bucear bajo su gruesa capa de metal? ...
-
HISTORIA DE LA LITERATURA. 2º DE BACHILLERATO CICLO EDUCATIVO BACHILLERATO ON LINE. AEE- AMAZON EDUCACIÓN EDITORIAL DEPOSITO LEGAL ...
-
Bajó a la calle y respiró hondo, buscando el aire nauseabundo que siempre infectaba aquella zona. Estaba harto de perfumes y buenos olo...
-
Cita arriesgada El cuerpo de Heinrich yacía desnudo en la mesa de autopsias. Era un hombre corpulento, que vivía en Leipzig , Repub...
No hay comentarios:
Publicar un comentario