1.- Personaje violento,
pero no siempre
—¡Joder, ya era hora! ¿Dónde
cojones estabas? Llevo un buen rato esperando. ¡A la próxima, te juro que tiro
la puerta abajo!
—Perdóname, estaba dormido. No
he escuchado el timbre. —responde su padre temblando.
El interior de la
casa parece una zona de guerra: puertas agujereadas a puñetazos y arrancadas de
sus bisagras; fragmentos de cristales diseminados por el suelo, muebles
destrozados a patadas y el terror de sus padres flotando en el aire.
Cierra la puerta de su habitación y cae sobre la cama
inconsciente. Cuando el alcohol se evapora y despierta su vergüenza, afloran
sus lágrimas y se arrepiente. Hoy le dará un respiro a su familia.
2.- Personaje que ha
perdido a su pareja por muerte
No sabe si es de día o de noche, pero permanece con el
cuerpo ovillado en su lado de la cama. No se atreve a traspasar la frontera que
divide en dos sus sábanas. Teme que al otro lado no queden ni los rescoldos, que
solo encuentre el círculo polar. A oscuras, abraza la almohada de Ana con todas
sus fuerzas. Aún conserva su aroma igual que antes, como cuando hundía la nariz
en su pelo, como si ella siguiera a su lado. A pesar de su juventud, se siente tan
abatido como un anciano al que le falta el aliento. Es incapaz de abrirse
camino entre la hinchazón en la que se han hundido sus ojos y seguir adelante
sin ella.
Cuando
ya no puede soportar más el dolor de su ausencia, se aferra a su recuerdo con
todas sus fuerzas. Intenta olvidar aquella terrible noche de tormenta y la
maldita curva empapada de lluvia que se la arrebató.
3.- Personaje al que en
el pasado le han dado por todas partes
Nota que todos se ponen firmes en cuanto entra en la
oficina. Su cuerpo es fuerte, musculado, impresionante. Su gélida mirada le
hace parecer antipático. Mantiene un trato distante con sus empleados. Nada de
familiaridades. Es consciente de que tiene un carácter irascible, de que
siempre está a la defensiva, pero prefiere que le tengan respeto a que le tomen
el pelo. No se fía de nadie. Sus compañeros creen que es un hueso
duro de roer, un ejecutivo agresivo y eficiente. Siempre se muestra fuerte. Nunca
baja la guardia.
Pero cuando
regresa a casa, relaja su rostro inexpugnable y se despoja de su coraza. Allí
no necesita ocultar sus debilidades. Muestra sin miedo sus cicatrices. Respira
tranquilo. Derrocha ternura con su perro. Lo acaricia y juega con él. A cambio
recibe lealtad y su fiel compañía. Consigue olvidar los golpes y las humillaciones
de antes.
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