miércoles, 15 de enero de 2020

rápido como el rayo

Rápido como el rayo.
Entré en el vestuario y me senté en el banco de madera. me puse los pantalones y la camiseta blanca con las raya sroja, amarilla y negra en el pecho. No podía creer que estuviera allí. salí por el túnel para oír como todo el estadio rugía. Intimidaba un poco. El olor de la hierba llegaba hasta el fondo de mi cerebro. me situé en mi puesto y escuché la megafonía, anunciando la prueba. Señoras y señores, los participantes en la final olímpica de los 100 metros lisos son los siguientes. por la calle uno, representando a Alemania, Tony Schwartz. Ese era mi nuevo nombre, en lugar de Tony Black, pero yo no era alemán, el color de mi piel lo decía claramente. me acordé entonces de como empezó todo esto. Era una tarde de domingo sin nada que hacer en el verano de Berlin. llevaba en la ciudad 6 meses, no tenía papeles, y mi mayor preocupación, aparte de qué comer esa noche , era que no me pillara la policía. paseaba por la explanada delante de la puerta de brandeburgo, cuando vi varios coches patrulla en el extremo de la calle, y como salían de ellos ocho o diez policías que venían hacia donde yo estaba. mi instinto, como tantas veces en los últimos messe me gritó corre, corre, corre. así que salí disparado por la avenida Unter den linden en dirección al Alex. corría como si me jugara la vida, no me dí cuenta que un coche grande y negro conducía por la avenida a mi velocidad, hasta que se adelantó unos metros, al pasar delante de la embajada rusa, y alguien salió gritando, primero en alemán y luego en inglés. ¿donde vas a esa velocidad? no te preocupes es imposible que te cojan corriendo tu así. ¡has corrido alguna vez en una competición? ¿te gustaría hacerlo?. me dio ladirección de un centro de entrenamiento en friedrichheim, y me pidió que fuera al dá siguiente. muy temprano estaba allí, me estaba esperando en la puerta. ¡tienes ropa de deporte?. No claro, apenas tengo para comer. Entra en el vestuario, ponte la que hay encima del banco. lo hice, era la mejor ropa y zapatillas que había visto en mi vida. salté a la pista. me puse en la linea de salida de 100 m. me hizo una señal y corrí como si me persiguiera la policía o los esclavistas al cruzar Libia. miró su cronómetro con gesto de incredulidad. ¿Como te llamas? Toni, Toni Black. Vine de Lberia hace 6 meses y no tengo papeles. ¿te gustaría correr para ganarte la vida? No es lo peor que he hecho. está bien, dime donde vives, mañana te iré buscar para hacer el papeleo. A la mañana siguiente apareció por el piso que compartía con otros 8 emigrantes, me llevó a una comisaría cercana. hizo una llamada desde el móvil y a los pocos minutos salieron a tomarme una foto y me hicieron firmar una solicitud. En una hora más tenía en mi mano un pasaporte alemán con mi nuevo nombre. Scwartz en alemán es Black en inglés, es gracioso. me dijo: No creas que ha sido fácil. El ministro de deporte ha tenido que llamar a la canciller que a su vez ha llamado a la ministra de justicia. se espera mucho de tí.Luego me contó que Alemania no había tenido un velocista en la final olímpica desde las olimpiadas del 36. no contaba, por supuesto , a los de la DDR, que iban cargados de todo tipo de drogas. con un poco de técnica en la salida esperaba de mí que bajara de los 10 segundos, y entonces sería un héroe en Alemania, ganaría mucho dinero y podría traerme a mi familia, para los que también conseguiría papeles.

Así que por esto estaba aquí esta mañana. esto no será pan comido, en los campeonatos alemanes había humillado a todos los corredores blancos, pero aquí eran todos como yo, americanos, vanadienses jamaicanos. Me pongo en los tacos de salido , oigo los avisos: preparados, listos, y un estampido que marca el inicio de la carrera. salgo detrás de los otros atletas, corro, corro, corro,  cada vez mas deprisa pienso en mi madre  a mitad de la pista, si gano pronto estará aquí, y la vida será más fácil para toda la familia. empiezo a ver al resto de corredores por el rabillo de mi ojo derecho, cruzo la meta el primero. oigo por megafonía: campeón olímpico, Toni Schawartz, representando a Alemania. no me importa que no suene como mi nombre, ahora lo es. Y soy alemán como el que más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Textos para lectura previa de cara a la última clase

TRANSIRAK MR.PERFUMME ¿Quién podría amar a una medio máquina? ¿Quién sería capaz de bucear bajo su gruesa capa de metal? ...