DESPERTAR
Hay algo que me pica en la entrepierna, me mueve las entrañas y humedece mis sueños. ¿Qué me pasa? ¿Qué es esta dulce pesadilla?
Pilila te acostaste y polla te despertaste un día.
Te toco y no lo creo, pequeña campanilla que el frío encoge y el calor estira. Molla de caracol sin cáscara que reptas sin cesar por la pretina.
Pilila te acostaste y polla te despertaste un día.
Te miro en el espejo y me resultas lastimosa con esa trompa y orejas de elefante melenudo y sin colmillos. ¡Mejor te escondo dentro de mi apretado calzoncillo!
Pilila te acostaste y polla te despertaste un día.
¿Juguete o instrumento? ¿Taladro mecánico o boca de botijo? ¿Volcán o río? “Según lo que expulse te lo digo”.
Pilila te acostaste y polla te despertaste un día.
Mango sin asa, huevo sin batido, revoltijo de músculo y de venas que sin cerebro, manejas y mueves mis sentidos. Desnudo calamar que nada en las profundas cavernas de su abismo.
Pilila te acostaste y polla te despertaste un día.
Llámame polla, minga, falo, cipote, verga ó mástil, como quieras, pero no me humilles sustituyendo tan altivos nombres por pirula, picha o pepinillo.
DE COÑA
- Coño peludo, depilado o brasileño…. ¡Mi dueña me tiene loca chica! Peludo me aso. Depilado tengo frío. Y brasileño no me veo; nunca me gustó la raya en medio. Y ya ves hoy toca depilado y más escoriado que el culo de un bebé. Efímeras modas coñudas a la caza de penes errantes. ¿Y tú coño lo llevas?
-¿Qué coño lo llevo yo? Coñonudo. Soy un coño libre. ¡Por mí no pasarán! Soy coño feminista y sólo admito caricias de otros coños. En coño cerrado no entran moscas y menos aún moscones. ¿Y tu porqué coño te pliegas a las modas? ¿No ves que esos penes machirulos sólo buscan usarte y olvidarte?
-¡Qué va chica! Yo soy un coño abierto al mundo; y no es que no esté a favor de ciertas cosas. Pero me gustan las caricias de los hombres y me gusta acoger a sus amigos en la calidez de mis entrañas.
-¡Serás cursi! Seguro que eres de esos coños de colegio de monjas vestidos de bragas de algodón blanco hasta el ombligo.
-Y tú, seguro que de esos de instituto, acuchillados por una tanga ínfima que dibuja figuras geométricas en el redondo culo.
-¿Me dices tú? que eres hostal sin dueño dónde se cuecen multitud de calvos con sombrero y sin anillo.
-¿Me estás llamando puta? ¡Coño adormecido, hendidura estrecha, tuerca sin tornillo!
-¿Serás cabrón?
-¿Cabrón? ¿Cabrón y coño? ¿Y porqué en masculino, si somos la vagina?
-¡Vamos no empieces otra vez que ya viene el jabón!
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