Bob, mientras espera a su amigo, mira las ramas de un árbol sin
hojas que hay junto a él. Observa el tronco central. Desde él parten ramas grandes
y gruesas. De estas ramas, también salen otras ramas desde las que, al mismo
tiempo, nacen pequeñas ramas, las cuales, igualmente, se subdividen en finísimas
ramitas. Es un entramado que parece no tener fin y que no puede dejar de admirar.
- - Hola, Bob. Me tienes intrigado. Cuéntame.
- - No te vas a creer a quién me encontré.
- - ¿A quién?
- - Pues mira, fue anoche, veníamos de ver una
película. Fuimos a estos cines que han abierto hace poco en la calle Pizarro, ¿conoces?
Junto a esa mercería que lleva toda la vida allí, ¿sabes dónde te digo? Según
vienes de la plaza de la Torre, giras a la derecha y te encuentras primero con la
farmacia y, pegada a esta, la mercería. La dueña es esa mujer gruesa que tiene
dos hijos. Uno de ellos atiende en el mostrador, porque el otro se fue a trabajar
al extranjero, a Alemania. Ya sabes, es un país que está muy de moda y que merece la pena ser visitado,
tienen muy buena cocina, muchos platos con patatas, kartoffel, dicen ellos. Se ha demostrado que la patata ayuda a combatir
enfermedades cardiovasculares. Mi tío Enrique, sin ir más lejos, sufría taquicardias
a menudo y fue empezar a comer patatas y lo cortó de raíz. Recuerdas a mi tío
Enrique. Lo conociste en la boda de mi hermana. Ahora se ha divorciado; mi tío,
no mi hermana. Mi hermana, de hecho, acaba de tener su primer hijo. Le han
puesto el mismo nombre que al padre: Adolfo. Cosas que yo no entiendo: llamar a
tu hijo como a ti mismo. Eso solo trae confusión. No es nada práctico. Mira que
hay nombres, debe haber más de mil nombres, y tú vas y llamas a tu hijo como tú
mismo te llamas. Falta de autoestima. Como los hombres que conducen coches
grandes o todoterrenos, todo problemas con el ego, o con un pene pequeño. Eso
está estudiado. Cuanto mayor es el coche de un hombre, cuanto más potente es, más
pequeño es su pene. Es la manera en que compensamos nuestra falta de virilidad
y de hombría. Es como lo de dejarse crecer una barba frondosa, eso que ahora
tanta gente lleva; todo penes diminutos. Yo, cuando veo a un hombre con una
barba espesa y tupida subido a un todoterreno, me digo, pobre, debe estar hecho
un lío. Por eso, a las mujeres no les crece barba. ¿Nunca te lo habías planteado?
El motivo es ese. Todo viene de la autoestima. Ellas son más seguras. Justamente porque no se avergüenzan tanto en mostrar sus miedos. Nosotros
es todo fachada, nos ocultamos bajo un caparazón hecho de pelo y metal. Somos
como moluscos, como caracoles que nos escondemos bajo la concha. Porque los
caracoles, ahí donde los ves, tienen mucha vida interior. Tú piensa lo lenta que
pasa la vida para ellos. Un caracol tarda cuarenta y cinco minutos en recorrer
veinte metros. ¿Tú sabes la de tiempo que te da eso para pensar? Claro,
necesitas tener una vida interior intensísima. A mí, se me dieran a elegir un
tipo de animal escogería el caracol, o la tortuga, vamos, lo mismo es. La
tortuga, además, tiene la ventaja de ser…
- - Bob
- - …de ser un animal longevo y con una…
- - ¡Bob! Aún no me has dicho a quién viste.
- - … longevo y con una memoria… ¿A quién vi dónde?
FIN
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